Sala de Arte La Empírica. Granada, 2016
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La brecha de Víznar
Centro de Arte La Empírica. Granada, mayo de 2016. Ya desde pequeño, Federico había sentido la necesidad de comprometerse socialmente. Todo lo que Lorca recrea y trabaja en sus textos, lo vinculan al sufrimiento de los más desfavorecidos. Insistió en la responsabilidad del artista para con su tiempo y su pueblo. Eligió el teatro, porque pensaba queera el modo más directo de llegar a la gente. El contacto más inmediato y educativo. Tanto Lorca como Goya, están unidos al pueblo y al sufrimiento de este. La actualidad de nuestra época vincula estos asuntos: la violencia en Goya, el dramatismo en Lorca. “La brecha de Víznar”, célebre cuadro de José Guerrero, marca un punto de inflexión entre ambos artistas: el barranco, como lugar de vacío y pérdida. Por un lado de la condición humana, por otro de la cultura. Es a su vez, el barranco, un enclave fundamental donde todo está al límite, donde el acontecimiento se agrava. Caída o equilibrio, tensión latente. Para esta exposición tenía la necesidad, de releer a ambos artistas en un diálogo dramático. La serie “No hay rosas sin espinas” (2008-2013) y la serie “Suite Lorca” (2016), componen el grueso del montaje. La idea principal de la serie va encaminada a relacionar los acontecimientos actuales de nuestro tiempo con las estampas que grabó Goya en su serie de “desastres de la guerra”. El interés está en que ambas imágenes se fundan. Hay un conflicto debido al incremento masivo de imágenes de violencia y pérdida en los medios de comunicación, que acaba anestesiando, efecto aspirana que produce insensibilidad en mayor o en menor medida. Las imágenes de Goya como expresiones plásticas de dolor y sufrimiento de los seres humanos de hoy. |