GALERÍA DE OBRA
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La pintura de Ikella viene configurando una trayectoria de absoluta congruencia. Destacó en sus comienzos por la insistencia en pintar la superficie completa del cuadro con una sucesión compacta de franjas de color verticales, que, al principio, respondía sencillamente al efecto de trasladar al plano pictórico la investigación escultórica que estaba desarrollando paralelamente sobre juegos de cilindros de cartón coloreados. Lo que en realidad era un cilindro, se transformó en una franja de color al pasar a la ficción pictórica. Pues bien, aquellas franjas se han ido estrechando cada vez más, hasta convertirse en las líneas gruesas con las que actualmente realiza de manera inconfundible el conjunto de sus obras. José Marín Medina Texto catálogo Premio de Pintura Caja Castilla – La Mancha 2002. Pág.11 |
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