2025 "Other side (el puente)" SGallery, Madrid. Madrid, septiembre de 2025.
"Other side (el puente)" Texto de sala, Luis Francisco Pérez
En la pintura de Ikella Alonso la demostración práctica de la idea de “perspectiva” nos es siempre presentada como un complejo y muy sofisticado encadenamiento de realidades espaciales, ya sea desde el cerrado ilusionismo de Paisajes interiores (serie anterior a la actual, y parte de ella pude verla en un interior tan significativo como es una cárcel), como la que ahora podemos contemplar en la galería -Other Side (El Puente), es su título-, en la cual la doble perspectiva visual y conceptual traza un punto de fuga (literal) para huir de la cerrada poética del espacio de un interior con el ánimo y deseo de situar su punto de vista (lugar que para nuestro artista es indistintamente un punto de observación científico como un emplazamiento sentimental y afectivo) no tanto en un “exterior” como en una exterioridad, pues con este puente no se alcanza tanto un locus (que también) como un estado de ánimo o un ejercicio de liberación extrema, el que exige siempre la demostración ilusionista de la mejor pintura. De ahí, que en todas y cada una de las series creadas por Ikella Alonso se nos invite a una rara y sensual epifanía de la visión, y siempre con el irrenunciable deseo de crear nuevas formas de expresión pictóricas, máxime cuando esas nuevas demostraciones estéticas pertenecen (no siempre) al frondoso delta de la historia de la pintura occidental del siglo XX.
En tanto que rótulo, más que título, Other Side (El Puente) introduce en su mismo enunciado una primera parte abstracta. No tanto por estar escrita en inglés, que por formalizar un emplazamiento (o un sueño, o un deseo, o un ideal, o una fantasía) que se encuentra, en palabra del artista, “al otro lado”: aquello que, conocido o no, preferimos verlo como un territorio aún sin nombrar. La segunda parte, en cambio, nos enmarca perfectamente el significado lingüístico de la imagen que presenta, como si la abstracción del prólogo pudiera ser finalmente comprendida en la arquitectura semántica de un epílogo visualmente tan rotundo. Diría más: los puentes que contemplamos de Ikella Alonso son herramientas de un proceso creativo que unen realidades artísticas y conceptuales diferentes en el espacio y el tiempo, para crear nuevos territorios de significación que puedan transmitir -con otras voces y otros ámbitos- la relación entre naturaleza y arquitectura, entre realidad y representación, entre admiración artística y lectura de esa misma admiración, entre la pintura amada realizada por otros (Other Side) y la que surge como respuesta creativa de uno mismo: trazar un puente de reconocimiento y entrega. O lo que es lo mismo: trazar un punto de encuentro de pasión a pasión por medio de una emoción compartida. Por lo demás, los puentes representan la conexión entre dos puntos, ya sean físicos o simbólicos. Pueden simbolizar la unión entre diferentes culturas, personas o ideas. En definitiva, se trata siempre de un cambio de perspectivas que, paradójicamente, esa alteración de sentido únicamente puede darse cuando, previamente, se han trazado nuevas perspectivas que posibiliten su posterior transformación.
En estas admirables pinturas vemos puentes, sin duda, pero también contemplamos paisajes, pues se trata del escenario en el que se encuentra la pasarela. En un pequeño escrito que me envió Ikella en días previos a la escritura de este texto nos informa de lo siguiente: “Se trata de retomar una imagen donde otro la dejó (iconotropía) y llevarla con mi manera de ver (el paisaje cenital) a una nueva concepción del paisaje”. Estoy plenamente de acuerdo con esta apreciación del artista, pero quisiera apuntar que el auténtico poder de estas pinturas (de estas imágenes) no radica tanto en el reconocimiento visual de su origen (Munch, Van Gogh, Sorolla…), sino en el lenguaje que se forma y estructura cuando esas realidades (las creadas por Ikella) demuestran su capacidad de re-mover aquello que pertenece a la Historia del Arte. Es en su relación con otras realidades visuales, en la función evocadora de su “estampa” (activada la memoria individual y privada), y al ser confrontada con similares o dispares figuraciones, cuando un nuevo idioma artístico/pictórico se presenta, desconocido antes de esa secuencia o rara sintaxis de percepciones, como una poderosa herramienta de conocimiento y re-conocimiento. De eso tratan estas magníficas pinturas de Ikella Alonso.