GALERÍA DE OBRA
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Ikella traspone el plano monócromo no como un alzado sino como una construcción cromática, como una edificación multicolor en una operación ingenieril enigmática. La propuesta es realmente un juego literario pues lo que dibuja es una operación laberíntica que tiene algo del esoterismo borgesiano pero que también recuerda las acuarelas que se transforman en puzzles en un itinerario postal, protagonistas de la fascinante novela La vida: instrucciones de uso de Georges Perec. El caso es que sea un extra promocional o una auténtica propedéutica Rousseliana, sea fórmula o mera máquina, el resultado pictórico es contundente: no son planos ni paisajes, son verdaderamente, las naciones de la pintura. Juan Pablo Wert. Extracto del texto "Las Naciones de la Pintura". |
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